Ahora que oficialmente es verano, queremos hablar de la relación de tu peque con el agua.

El calor de estos días puede ser realmente sofocante, y un baño en familia en la piscina o playa puede ser la solución perfecta.

Pero, de repente, nos encontramos con que nuestro peque tiene miedo al agua, y no se atreve a entrar ni siquiera contigo.

Lo primero, es que ante este tipo de situaciones debéis estar tranquilos porque es más común de lo que parece.

Por instinto, los peques tienden a tener miedo al agua, sobre todo en grande superficies.

Esto ocurre porque se sienten desprotegidos, y claro, por el miedo a lo desconocido o a lo que pueda haber debajo.

Por eso, hoy te contamos qué puedes hacer para quitarle el miedo al agua a tu peque, poco a poco.

Cómo ayudar a mi hijo a superar el miedo al agua

Como te hemos dicho antes, por instinto el cerebro del peque tiende a bloquearse ante el agua, que no es su medio habitual.

Pero es elemental que pierda ese miedo para poder disfrutar de un baño en familia, y de todas sus posibilidades de juego.

No subestimes sus sentimientos

Una de las claves para que tu peque supere su fobia al agua, es respetar sus ritmos.

De nada sirve obligarle a entrar al agua de forma forzada, sólo conseguirás asustarlo más.

Debes crear sensaciones agradables que pueda relacionar con la piscina o la playa, como su almuerzo favorito, o una actividad divertida en la arena.

Familiarización por pasos

No tienes por qué intentar que se bañe en el mar abierto.

Primero podéis probar con pequeñas piscinas hinchables y juguetes de agua, o mojándoos los pies.

Poco a poco, irá cogiendo confianza para entrar y cuando te quieras dar cuenta, ¡ya está dentro!

Y sobre todo, no pierdas la paciencia

Como siempre te decimos, para tu peque este es uno de los muchos procesos que debe afrontar en su crecimiento.

Ten paciencia, deja que él marque el ritmo, y dentro de poco estaréis los dos jugando en el agua.